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domingo, 20 de enero de 2013
SILVESTRE SI, SILVESTRE NO; DOMÉSTICO SI, DOMÉSTICO NO, EN LA CANARICULTURA DE CANTO DISCONTINUO¿ PROBLEMA O PREGUNTA?
Dado que la utilización de los canarios silvestres (serinus canarius), en la canaricultura de canto que nos atañe, esta reflejada en los distintos códigos existentes en la actualidad, “....ni de color ni de forma, queda el criador en libertad de ajustar los caracteres fenotípicos de sus ejemplares según la evolución del canario silvestre. No se admitirán el factor rojo ni la presencia de rizos en el plumaje”, cuesta creer que algo que esta permitido sea motivo de tanta polémica, tanto por sus detractores como por sus defensores.
También cuesta creer que todo lo contrario, es decir, que los criadores que por distintos motivos no son partidarios de utilizar canarios silvestres, sus descendientes, etc., y sólo criar con lineas domesticas puras, su criterio sea motivo de tanta controversia.
La cuestión es hacer ruido para que los detalles impidan ver el conjunto en su totalidad, pasar por esta afición sin mirar, repitiendo lo que unos cuantos quieren que se repita.
Unos y otros hablan y escriben desde posturas tan maximalistas como enfrentadas, como si tuviesen la aplastante seguridad de que en la rama de la canaricultura que nos ocupa, uno más uno fuesen siempre dos, cuando lo más claro desde mi punto de vista es que hay una perdida total de certidumbre en el porqué de muchos de los aspectos que conforman y definen el futuro de uno de estos canarios.
En este planteamiento tan simple como estéril se asientan hoy en día un gran número de las inquietudes de muchos grupos de canaricultores, los cuales movidos por cuestiones de difícil comprensión para el que escribe, por cuanto y en base al desconocimiento de muchos de los factores o componentes que influyen y desencadenan en un canario de canto discontinuo – educación positiva, educación negativa, no educación, y todo lo que ello engloba - , hacen que el axioma sobre los beneficios o perjuicios que puedan ocasionar en un trabajo a largo plazo la utilización de canarios silvestres, canarios domésticos, o la mezcla de ambos en mayor o menor porcentaje, sean indemostrables en gran parte, siendo lo que son, simples conjeturas que se utilizan al arbitrio de manera positiva o negativa, dependiendo del grupo que las utilice y en la mayoría de las ocasiones para defender posiciones partidistas o alentar la hoguera de la discordia.
Como es evidente, estas disputas no conducen a nada. Debatir es bueno, pero de ahí a iniciar una discusión que no lleve a ningún sitio, hay mucha diferencia. Seria bueno iniciar un autentico dialogo en el cual se respetase la posición del interlocutor, teniendo en cuenta que éste existe.
Partiendo de la base de que para explicar los motivos que llevan a un canaricultor a criticar que la utilización de canarios domésticos o canarios silvestres en los programas de cría de otros compañeros, son beneficiosos o perjudiciales, se requiere de forma necesaria que dicho juicio se pueda sustentar de forma evidente en la explicación de su posición, y que sea compresible mediante la demostración de que sus argumentos son validos, que parten de premisas validas que desembocan en un razonamiento valido, y que se es capaz de explicar las conclusiones de éste.
Demostrar de forma racional que la utilización con vistas al futuro, en programas de cría, de algún canario silvestre es perjudicial al modo de las ciencias exactas es imposible, pero más imposible aún es demostrar que es beneficiosa.
Demostrar de forma racional que la utilización con vistas al futuro, en programas de cría, de algún canario silvestre es beneficiosa al modo de las ciencias exactas es imposible, pero más imposible aún es demostrar que es perjudicial.
Demostrar de forma racional que la utilización con vistas al futuro, en programas de cría, exclusivamente de canarios domésticos es beneficiosa al modo de las ciencias exactas es imposible, pero más imposible aún es demostrar que es perjudicial.
Demostrar de forma racional que la utilización con vistas al futuro, en programas de cría, de algún canario silvestres cruzado con canarios domésticos es perjudicial al modo de las ciencias exactas es imposible, pero más imposible aún es demostrar que es beneficiosa.
Demostrar de forma racional que la utilización con vistas al futuro en programas de cría, de algún canario silvestres cruzado con canarios domésticos es beneficiosa al modo de las ciencias exactas es imposible, pero más imposible aún es demostrar que es perjudicial.
Demostrar de forma racional que la utilización con vistas al futuro, en programas de criá, de algún canario domestico cruzado con algún canario silvestre es perjudicial al modo de las ciencias exactas es imposible, pero más imposible aún es demostrar que es beneficiosa.
Demostrar de forma racional que la utilización con vistas al futuro, en programas de criá, de algún canario domestico cruzado con algún canario silvestre es beneficiosa al modo de las ciencias exactas es imposible, pero más imposible aún es demostrar que es perjudicial.
Y así podríamos continuar la relación de posibles cruces de forma casi infinita, sin poder demostrar pensando en un horizonte venidero cual es el planteamiento adecuado, ¿ o acaso hay alguien que sea capaz de asegurar lo contrario?, en tal caso, desde estas lineas mi más sincera felicitación por poseer esa cualidad de la cual yo no estoy dotado o por tener la osadía de asegurar tal cosa. A estos últimos, personalmente les hago el mismo caso que al que famoso pulpo Paul o a Antony Blake cuando adivino el número de la lotería de Navidad.
El resultado final dependerá de un abanico tan grande de factores que toda predicción sobre un posible resultado no será más que eso, una predicción o vaticinio, puesto que para tener la comprensión total de algo es necesario saber los mecanismos que ha desencadenado esa cuestión, no solo que algo es la cuestión, sino porqué es la cuestión, y en el tema que nos ocupa, parece evidente que desconocemos y no podemos explicar el por que de muchos de los ingredientes que aderezan un canario de canto discontinuo.
Podríamos estar de acuerdo en que a partir de la experiencia, la observación, el análisis, el método, etc., se puede llegar a crear planteamientos que nos ayuden a elaborar teorías más o menos acertadas, pero es que en esta materia no existen reglas que no se puedan rebatir de forma casi inmediata. Por cada criador de renombre y con prestigio ganado a lo largo de los años, que diga que la utilización de silvestres en programas de cría es negativo, hay otro que puede argumentar todo lo contrario; lo mismo ocurre a la inversa.
Por ello la pregunta en si es lo que es, un absurdo, que hace que muchos canaricultores se pierdan en lo inmediato, siendo incapaces de ver lo evidente, que en el caso que nos ocupa y desde mi punto de vista es que una de las mayores virtudes de este pájaro reside en su no encasillamiento y en la riqueza de su haber y existir, más allá de cuestiones como la antes planteada. Unos de los factores que más “enganchan” de este canario reside precisamente en su pluridimensionalidad y personalidad, y en que ésta es imposible que quede perfectamente tasada ni medida por ningún código ni por los caprichos o arbitrios de nosotros, los criadores.
Creo que la materia a debate esta repleta de problemas sin resolver y de posibilidades todavía por experimentar. Es muy pronto para poder determinar el alcance de lo positivo o negativo que tiene la pregunta en si. Con los años es posible que encontremos repuesta a muchas preguntas, pero a día de hoy la respuesta es que desconocemos casi todo. La incertidumbre que reina sobre cual de las posiciones o hipótesis es la más correcta hace que cada uno tome el camino que de forma voluntaria crea que es más acertado, o en muchas de las ocasiones, el que otros eligen por él. El resultado de todo ello es la engorrosa polémica creada al efecto, que se retroalimenta a si misma por lo poliédrica de esta cuestión.
Sería mucho mas sencillo, en lugar de hablar de canarios domesticos, silvestres, asilvestrados, ..., clasificar los pájaros en buenos, los menos, regulares, y malos, los más, y que dentro de los buenos, unos nos gustan y otros no, y en que como tanto lo bueno como lo malo admite gradaciones, lo que hoy es bueno, mañana puede ser malo y lo regular, seguirá siendo regular y ya para acabar de la cuestión, en que si un canario es malo, es que no es bueno y viceversa, ¿ o será que no nos gusta?, ¿ o será que nos cuesta admitir que lo que no nos gusta, puede ser bueno?, ¿o será que confundimos nuestro criterio personal con lo verdaderamente tiene que ser el canario discontinuo ? ¿ o será que nos cuesta admitir que hay vida más allá de nuestro criterio personal?, etc., etc.
El tema más importante, puesto que queda claro que la cuestión aunque yerma en si misma esta muy arraigada en los distintos grupos de canaricultores, no radica en elegir por cual de las posiciones hay que optar, sino en si se tiene la libertad suficiente para andar el camino que uno haya querido escoger, o más bien, si dicha libertad esta coartada por personas que creen tener el poder de decidir por nosotros mismos, impidiéndonos el derecho a la libertad de poder elegir, el derecho a tener la oportunidad de conocer y experimentar las ventajas y desventajas tanto del uno como del otro método, o de ambos, y de esa manera permitir que sea cada uno de nosotros el que elija cual de las proposiciones es la que se adecua a nuestra forma de entender esta rama de la canaricultura.
Libertad de decidir o elegir que camino andar, libertad ante el otro y libertad para elegir o pensar lo que consideramos mejor.
Difícil lo tienen los que comienzan. Tengo la sensación de que esa ansiada libertad, en muchos de los casos de las personas que quieren descubrir lo que es un canario discontinuo, se encontrará entremezclada y difuminada en el ambiente de la asociación o federación a la que pertenezca. Ese origen, viciado por el entorno, determinará que se tome partido por una de las dos opciones, sin pararse a pensar, en muchos de los casos, en cual de ellas, o si en todas a la vez, se encuentra el quid de la cuestión.
Dejemos que sean ellos quien elijan su camino...., ya que en esta fase que nos encontramos un buen canario discontinuo está más cerca de la imaginación y de las ilusiones que ponemos los criadores, que de nuestros conocimientos sobre la parte de verdad o de mentira que pueda tener este debate.
Si alguien me preguntase mi opinión sobre la pregunta planteada en el enunciado, mi respuesta en base a mis observaciones y el resultado que he obtenido de mis probaturas al respecto, seria " mas bien ni sí ni no, sino todo lo contrario ", es decir, molestate en comprobar las consecuencias observables de las ideas aqui expuestas y saca tus propias conclusiones.
Si alguien me preguntase mi opinión sobre la pregunta planteada en el enunciado, mi respuesta en base a mis observaciones y el resultado que he obtenido de mis probaturas al respecto, seria " mas bien ni sí ni no, sino todo lo contrario ", es decir, molestate en comprobar las consecuencias observables de las ideas aqui expuestas y saca tus propias conclusiones.
2010 Pedro Mata
MULTIPLICIDAD Y DIVERSIDAD DEL CANARIO DE CANTO DISCONTINUO.
Sin entrar en cuestiones básicas como pudieran ser la ausencia de ritmos continuos, voz metálica..., comúnmente admitidas por todos, en éstas otras concepciones, más problemáticas en cuanto a su total tolerancia, como son diversidad, multiplicidad, variedad... en relación con la forma de componer una canción y de emitir unos determinados giros, creo que radica principalmente el secreto de la aceptación y atracción que ha ejercido este pájaro en los aficionados en los últimos años, y no en la simplicidad que supone encasillarlo en uno u otro grupo.
Tanto en las interpretaciones hasta ahora propuestas, como en otras futuras que pudieran surgir, tendrían que tenerse como pilares de esta forma de entender esta rama de la canaricultura los conceptos antes citados, pues sin éstos, este pájaro dejaría de ser lo que es, para ser algo sin substancia.
Diversidad, en el sentido de la variedad que supone lo infinito de sus canto (texto fonético ilimitado). Multiplicidad, en el sentido de oposición a simple, es decir un canto completo y complejo. Variedad en el sentido de lo variado de sus matices (voz, sonoridad, tonalidad, tipos de giros, cadencia...).
La multiplicidad y diversidad de este canario no implica que lo que unos expresan al referirse a este pájaro tenga necesariamente que diferir en lo sustancial a lo expuesto por otros, es más, significa que aunque parezca que unos se refieren a una cosa y otros a otra, en el fondo todo representa lo mismo, todos se refieren a una misma entidad.
Entiendo que el autentico canario de canto discontinuo no se encuentra de forma absoluta en ninguna de las corrientes existentes en la actualidad, si se entienden por separado y de forma aislada, sino en todas ellas al mismo tiempo, con la dinámica y particularidades que a cada una de ellas les caracteriza, es decir, la verdad corresponde a todos y a ninguno al mismo tiempo, dependiendo ésto de la visión que se tenga de esta cuestión, pues una visión parcial hace que no corresponda a ninguno, mientras que si se entiende todo en su conjunto, configura la opción más verdadera.
Me gusta pensar que esto es más una suma de sumas, que una resta de sumas. Tenemos el cantante, la música, pero nos falla algo la puesta en escena.
2010 Pedro Mata
LA NO EDUCACIÓN EN EL CANARIO DE CANTO DISCONTINUO
Para completar mi idea sobre los conceptos antes referidos, el de educación positiva y negativa, es necesario ampliarlo, según mi criterio, con el más importante y el que mejor refleja la manera de entender esta rama de la canaricultura, el de la no educación.
Por no educación entiendo la que no presenta una intervención voluntaria del criador tendente a la alteración de los distintos factores o procesos que de forma natural existiesen en origen. Desde el momento en que esa modificación se efectuase con el ánimo de interferir en el desarrollo congénito del pájaro, es decir, pretendiendo mediante condicionantes negativos modificar o disfrazar algún defecto genético del canario, una vez que es separado de su madre y hasta que ha fijado definitivamente su canto, no hablaríamos de no educación, sino de educación negativa.
Condicionar de modo artificial los distintos factores que se hubiesen fijado en un primer momento, los que han dado origen al proceso, invalidaría el concepto de no educación, entrando inmediatamente en la educación negativa.
Esa raíz debiera de nacer de un habitáculo cerrado, bien iluminado, tranquilo, con buena acústica, aislado de ejemplares adultos y de pájaros silvestres, con condicionantes ambientales estables, alimentación equilibrada etc., donde se irían colocando los distintos voladeros separados preferiblemente por familias (hijos de la misma pareja y nidada), una vez independizados de la madre. Este sería un modelo ideal, que en la medida de las posibilidades de cada criador se podría ver transformado para adaptarse a las suyas propias.
Habría tantos arquetipos distintos como criadores. El grado y el número de modificaciones de los parámetros establecidos en el inicio del proceso, sería lo determinante para hablar de no educación o educación negativa. La delimitación de uno u otro campo vendría marcada por dos elementos claves: voluntariedad y alteración. Para hablar de no educación se tendrian que mantener los componentes originarios y que dieron inicio al proceso de forma inalterable, salvo en casos de extraordinaria y urgente necesidad.
El único parametro que no se podría modificar dado que su utilización inhabilitaria en origen la condición de canto discontinuo sería la educación positiva. Lo que no puede ser, no puede ser. Si hay educación positiva no podemos hablar de canto discontinuo.
Por no educación entiendo la que se base principalmente en el triángulo que forman la selección genética, el hábitat o medio ambiente que de forma natural compone cada criadero y las relaciones sociales que se conforman entre los integrantes de un voladero.
El proceso de aprendizaje de los canarios de canto discontinuo, lejos de ser un acto simple, se presenta siempre como una realidad muy compleja. Analizándola en profundidad en los métodos de no educación y educación negativa, entenderemos que es un fenómeno difícil, basado en la complementariedad de tres grandes dimensiones, la dimensión genética, la dimensión natural o medioambiental y la dimensión jerárquica o social. Todos estos elementos -genética, medio ambiente y sociabilidad- no pueden existir por separado, sino que coexisten en una unidad concreta, pues en todas las dimensiones del aprendizaje actúan como elementos de un proceso, de tal modo que el resultado final dependerá de la interacción dinámica de estos tres elementos.
Selección genética.
En cuanto a la selección genética y sin entrar en profundidad en el tema, pues hay innumerables trabajos sobre ésta, o sobre herencia del canto, procesos hormonales que intervienen en el aprendizaje..., entiendo que es la única manera de mantener la uniformidad en la descendencia mediante la transmisión de rasgos de padres a hijos. Partiendo de una base común y general, el ideal de selección seria el basado en la cooperación de dos grupos de canaricultores, constituidos cada uno por tres o cuatro personas, uno llamado núcleo principal -este poseería la base genética- y otro llamado núcleo secundario -aquí entrarían ejemplares del grupo principal y ejemplares con parecida base genética - uno de cuyos objetivos seria el subsanar problemas de infertilidad, baja producción, etc.
El resultado final debiera ser la fijacion de unos determinados caracteres, que hicieran que se pudiera hablar de unas particularidades determinadas y concretas en los canarios de cada grupo, tras años de cria selectiva e ininterrumpida, acompañada de cruces endogámicos que fijasen la transmisión hereditaria. Esta singularidad iria en consonacia directa con los gustos, ideales, manera de sentir..., de los distintos grupos de canaricultores. Lo ideal para un grupo concreto no tendría por que ser el modelo a seguir. En la variabilidad y diversidad de este pájaro radican una de sus principales virtudes y riquezas.
Con los años, y como medio para evitar problemas de depresión endogámica se podrían introducir en los dos grupos anteriomente citados ejemplares con afinidad a los inciales, siempre que pertenezcan a la misma raza. La inclusión de canarios de otras razas como medio para evolucionar o evitar el decaimiento por depresión consanguinea constituiria un paso atras, por lo que seria necesario comenzar de nuevo, anulando por ello todo el proceso iniciado.
Los apareamientos exógamos de canarios que pertenezcan a razas distintas serian como desandar lo andado, en relación con el canto discontinuo. Actualmente, el amplio abanico de posiblidades que existen en la canaricultura española desaconsejan esas prácticas, tan peligrosas como ineficaces y absurdas.
Habiendo lugar y camino para recorrer en el tema de la cría en consanguinidad en relación con las distintas estrategias de apareamiento, como finalidad para mejorar nuestros canarios, no hay que perder de vista , ser conscientes y examinar con detenimiento tanto las ventajas como los posibles inconvenientes que pudieran surgir en su utilización. Sin prisa pero sin pausa, sin miedo pero con respeto, para asi poder aprender a servirnos de ella.
El establecimiento de un programa exhaustivo, exigente y exento de romanticismo, apasionado pero desinteresado, en base al compromiso de estos dos grupos, entiendo que seria una manera de alcanzar de forma satisfactoria el fin marcado, sin olvidar que los objetivos de selección fijados en un principio podrían ser en parte mudables, en base a innumerables circunstancias que pudiesen aparecer en el transcurso del proyecto o en la futura evolución de este tipo de pájaros, y sólo asumibles como medio para lograr su perfeccionamiento.
Es en este apartado donde verdaderamente tiene influencia la acción del criador y será esta selección la que condicionará que el criador tenga que intervenir de modo negativo en su criadero, o no lo tenga que hacer. En el primero de los casos, tendrá que afrontar la disyuntiva de anteponer su participación en concursos y aplicar criterios de influencia negativa o dejar que la naturaleza siga su curso y descubrir verdaderamente cual es el potencial genético de sus cruces.
Hábitat natural o medio ambiente.
En este apartado englobaría todos los factores que pueden de una u otra manera afectar de alguna forma a la selección genética. Esta influencia la ejercerán múltiples circunstancias y agentes, y sus posibles combinaciones: factores ambientales, alimentarios, de ubicación, culturales, etc.
En la medida en que éstos se combinen de una forma u otra, el resultado final podrá variar en uno u otro sentido. Es este un factor fundamental en el futuro desarrollo de los pichones y mucho más transcendental de lo pudiera parecer a simple vista. De las tres dimensiones que inciden en el crecimiento y evolución de estos pájaros - genética, medio ambiental y social- es ésta donde fijar o elegir un modelo ideal presenta más complicaciones, por razones obvias. Cada criador tendrá que adecuar las condiciones iniciales de su criadero, en función de donde resida y del lugar que disponga para situar los pollos jóvenes.
La no modificación o mínima modificación - en casos extraordinarios y urgentes, como enfermedades, malformaciones... - de los parámetros iniciales con el objeto de camuflar posibles defectos que se derivasen de la selección genética, haría que pudiésemos hablar de no educación.
Por ejemplo. Partiendo de la misma pareja reproductora, si los pollos de la primera nidada se desarrollasen en Cádiz, los de la segunda, en Pontevedra y los de la tercera en Guadalajara, esta distinta ubicación geográfica, cultural etc., unido a todo el conjunto de posibles factores, hará que el resultado final difiera de un criadero a otro, en mayor o menor medida. Esta variación llevada a cabo de forma natural haría que el resultado final variase en uno u otro sentido, pero no transmudaría por si sola la no educación en educación negativa. Distinto seria si en el lugar donde ubiquemos los pájaros en un primer momento, procedemos a seguidas y de forma continuada a alterar las condiciones primarias, intentando que la luz o el clima de Cádiz se parezca al de Guadalajara, etc., (ora subo la persiana, ora a la bajo; ora le doy mistura o alpiste, ora le doy mucha nabina y poco alpiste; ora los coloco en la posición más alta de una estantería, ora en el medio, ora abajo; ora les doy agua, ora les doy tila; etc.) esto haría que la selección genética se viese no sólo influenciada por haber colocado tres nidadas en tres sitios distintos, sino alterada o desfigurada por la corrección negativa.
Relaciones sociales del voladero.
Este apartado quisiera poder englobarlo en la siguiente doctrina y por analogía, algo abstracta, hay que decirlo y no se si bien planteada, llevarla al campo animal y a las relaciones sociales que se producen en un voladero. En fin, intentare salir de este envite lo mejor que pueda. La cita, dice así: “Según refería Platón, ya el sofista Gorgias, sostuvo la doctrina de que es ley natural, no que el débil cohíba al fuerte, sino que éste rija y conduzca a aquél; que el fuerte vaya a la cabeza y que el débil le siga”. En el mismo sentido, se podrían abstraer por analogía y llevarlas al terreno que nos ocupa las tesis defendidas por otros sofistas, que apoyándose en la naturaleza, en la cual el más fuerte se impone al más dedil y ejerce sobre éste su acción dominadora, marcando el patrón que el más débil debe aprender y seguir para completar su proceso de adaptación.
Esto llevado al campo que nos ocupa, se referiría a las distintas relaciones que se establecerían entre los miembros de un mismo voladero, y su dominación por un incipiente macho líder que marcaría el futuro desarrollo del voladero, para bien o para mal, y las luchas de los restantes machos por subir peldaños en esa relación de jerarquía, hasta poder llegar a disputar el dominio al macho líder. Todo ese conjunto de relaciones de jerarquía, relaciones entre hermanos y la forma en que influya en su crecimiento y desarrollo el hecho de su pronta separación de sus progenitores constituirían la base central de las relaciones sociales del voladero.
Los condicionantes de cualquier tipo, ambientales, alimentarios,.., también intervendrían en estas relaciones sociales, pero el camino y futuro del voladero lo acabaría marcando de forma inexorable el macho líder y las disputas por ese liderazgo.
Todos los demás condicionantes que son alterados de forma voluntaria por el criador con el objetivo de obtener unos determinados resultados que interfieran en el desarrollo natural de los pichones, hacen que en esos casos no se pueda hablar de no educación, sino de educación negativa.
Para terminar, me gustaría resaltar que el fin ultimo de esta selección, apoyada en la no educación no tiene que ser el poder participar en determinado concurso, con mejor o peor resultado, sino el de aspirar a seleccionar genéticamente un determinado tipo de canario, el canario de canto discontinuo, e intentar que el verdadero potencial de este pájaro, a mi entender del cual hasta ahora solo hemos sabido extraer una parte insignificante del mismo, pueda ver la luz cuanto antes mejor. Los concursos sólo pueden ser entendidos como una consecuencia de lo primero, nunca como una finalidad en si misma.
Por suerte para esta rama de la canaricultura parece imposible que la misma pueda convertirse en un modus vivendi, lo que haría que todo lo anteriormente escrito, se convirtiese en una gran quimera.
Me gustaría pensar, como dice el profesor Rothenberg, “ que los pájaros cantan sobre todo, por que les gusta y sienten placer “. Si esto es así, el placer que tiene que sentir un canario seleccionado en bases a estos criterios, tiene que ser la máxima satisfacción que se puede obtener en la canaricultura de canto.
2009 Pedro Mata.
LA EDUCACION POSITIVA EN EL CANARIO DE CANTO DISCONTINUO
La progresiva evolución de los medios tecnológicos que de forma cada vez más frecuente se vienen utilizando con fines muy diversos en la canaricultura de canto y con muy desigual intención, tiene según mí entender una parte positiva y otra claramente negativa para la opción del canario de canto discontinuo.
Si a los sofisticados equipos de grabación digital, le unimos la revolución que ha supuesto internet para nuestra afición y a eso le agregamos todo lo relacionado con la múltiple variedad de programas informáticos de audio, tipo Audacity, Adobe Audition, etc., que facilitan la labor para los no avezados, en cuanto a mezclar, editar audios, realizar composiciones, etc., entenderemos que lo que puede ser beneficioso en el caso de que se utilice toda esa información y se encauce hacia fines pedagógicos, si se utiliza en sentido tutorizador con la pretensión de obtener ejemplares de canto discontinuo, puede convertirse en un arma de doble filo.
Actualmente es relativamente fácil encontrar por la red infinidad de paginas de clubes, paginas personales, blogs, redes sociales..., donde los criadores exponen sus trabajos con fines de distinta índole, unos para exponer el resultado de su trabajo de selección, otros con fines comerciales, otros para promocionar un tipo de pájaro y darlo conocer, otros por puro placer, otros para completar el resultado de algún concurso..., todos ellos fines muy loables y plausibles. Todo este conjunto de videos y audios de canarios discontinuos, la gran mayoría de una calidad aceptable, hace que algo que era inimaginable hace unos años, a día de hoy, sea una realidad incipiente y algo al alcance de un gran número de canaricultores que quieran utilizar toda esa información en beneficio del canario tutelado.
Lo que hasta hace poco era algo al alcance de unos pocos, de una minoría que poseía los medios y conocimientos básicos para emprender este tipo de trabajos, ahora por todo lo anteriormente expuesto puede convertirse en la opción capital de muchos, que llevados, no por el afán de selección genética y evolución del canario discontinuo, sino y de forma exclusiva, por el fin último, es decir, obtener ejemplares para concursar, vean en este sistema las ventajas que presenta y conviertan a un pájaro que genéticamente sería capaz de rellenar la totalidad de casillas de una planilla de enjuiciamiento, en un pájaro que podría basar todo su repertorio en ricos floreos y variaciones conjuntas de enorme complejidad.
Tampoco quiero decir que realizar este tipo de trabajos sea coser y cantar, sino que a la velocidad que avanza esta cuestión, creo que será posible ver resultados muy favorables para quienes opten por andar ese camino, en un corto espacio de tiempo.
Si se lee con detenimiento y en profundidad toda la literatura escrita por los precursores de este tipo de pájaro, el Sr. Drove y el Sr. Bouzo, entre otros, y a eso se le añade toda la información transmitida de forma consuetudinaria por las generaciones que sucedieron a éstos y las distintas obras de la canaricultura más moderna, muy prolífica en producción y calidad de sus textos, entenderá que como exprese en otro escrito, la canaricultura de canto discontinuo es consustancial con una forma de entender ésta, con una forma de selección genética, con la consecución de unos objetivos, que por su naturaleza es diametralmente opuesta a los postulados básicos de la canaricultura tutelada.
Entiendo que la no educación y la educación tutorizada persiguen en origen fines diametralmente distintos. Hay una clara contraposición entre la obligatoriedad del sistema tutelado, que constriñe al canario frente a algo, y la libertad de creación y composición de la no educación. Mientras en la no educación, tanto el criador como el canario actúan ambos de forma activa, en la educación tutorizada, sólo el criador es sujeto activo de la relación, mientras que el canario se sitúa en una posición secundaria, como sujeto pasivo.
Por ser posiciones opuestas y no entrar en el ideario de este forma de entender y vivir esta corriente de la canaricultura, esta técnica, si se emplea con la intención de obtener ejemplares discontinuos, seria una desvirtuación de esta filosofía de selección, un atajo o un fraude, que no solo perjudica a quien lo realiza, por que esta haciendo algo en lo que no cree, sino que las consecuencias para los verdaderos aficionados a este pájaro, puede ser desastrosas.
La máxima que debiera perseguir todo criador de canarios de canto discontinuo es que si hay educación positiva, no hay canario de canto discontinuo. Una cosa invalida la otra.
Por eso creo que este es uno de los problemas más importantes que se nos presentan en el futuro. En el supuesto de que entren en los círculos de criadores de canto discontinuo, por error, por desconocimiento de su procedencia, por múltiples motivos, algún ejemplar tutelado en este sentido, el daño que puede hacer a canaricultores que basan su selección en estrictos controles genéticos, puede ser devastador, las consecuencias pueden ser inimaginables y catastróficas, años de trabajo tirados por la borda, entrar en un circulo vicioso, una bola de nieve que cada vez alcance dimensiones mayores.....
La cuestión, ¿ Cómo distinguir un pájaro de otro?
2009 Pedro Mata.
LA EDUCACIÓN NEGATIVA EN EL CANARIO DE CANTO DISCONTINUO.
Frente al concepto de la educación positiva, entendida como aquella que se sirve de medios tecnológicos de diversa complejidad como pudieran ser las grabaciones o la utilización de ejemplares adultos con unas características determinadas y un canto fijado, a modo de tutores, para conseguir y tras haber pasado ésta por las diversas fases de aprendizaje un determinado objetivo, podemos oponer el concepto de la no educación y el de la educación negativa.
Dicho fin positivo viene prefijado con anterioridad en base a los elementos que se hayan utilizado al respecto y el modo o pericia en su aprovechamiento o desaprovechamiento, dando como resultado final a un determinado tipo de canario, del tipo que sea, pues la progresiva evolución de los medios de que disponen actualmente los distintos grupos de canaricultores que conforman nuestra sociedad ha hecho que hoy en día se puedan obtener mediante recursos de educación positiva, tanto ejemplares con notas continuas, como carentes de ellas, es más, se pueden realizar trabajos tendentes a seleccionar determinadas notas en detrimento o exclusión de otras, hasta adecuar el resultado final al gusto personal de cada criador.
Pues bien, con un planteamiento diametralmente opuesto al descrito con anterioridad, hay otro conjunto de canaricultores que utilizan unos sistemas diferentes, ni mejores ni peores, distintos, que podríamos denominar de no educación y de educación negativa, y que son los únicos que deben tenerse en consideración a la hora de seleccionar ejemplares de canto discontinuo, desechando por completo la educación positiva para esta rama de la canaricultura. Si hay educación positiva no hay canto discontinuo, pues ambas corrientes son antagónicas y contradictorias.
Se ha venido entremezclando ambos conceptos - educación negativa y no educación- para identificar a un mismo sistema, algo que creo es erróneo, pues ambos presentan notables diferencias.
Con ambos (no educación y educación negativa) se persiguen objetivos radicalmente opuestos a los que emplean medios positivos, unos de forma más directa y a la larga más fructífera, y otros con cierta ayuda y pensando más en el corto plazo.
El súmmun de ambos lo encontraríamos en el canario de canto discontinuo.
El esquema básico de este sistema se basa en un método de aprendizaje innato, libre, autónomo, consustancial con esta forma de entender la canaricultura y que se expresa a través de este canario y no condicionado por factores externos positivos, dejando que las expresiones genéticas que de forma natural y tras un elaborado proceso de selección se han potenciado, afloren en su grado máximo.
Dentro de los criadores del canario discontinuo podríamos establecer dos grupos: los que se asisten de factores de corrección negativa, y el desde mi punto de vista personal más perfecto y puro, el de los que las realizan, basando todo en el potencial genético de sus canarios y en los componentes, como parte del todo, que de forma natural se encuentran éstos en su desarrollo.
La gran mayoría ha optado por la utilización para ello de factores exclusivamente de corrección negativa, en cuyo grupo podríamos englobar todos aquellos procesos que son regulados de forma artificial por el criador durante todo el proceso de cría y con la finalidad primera y ultima de encubrir posibles defectos que les permitan presentar esos pájaros a concursos, como por ejemplo, los condicionantes de tipo ambiental (luz...), alimentarios (potenciación de determinadas semillas y exclusión de otras, modificación de la dieta....), técnicos ( barrera acústica, control lumínico, etc.), selectivos (forma de colocarlos ,etc.), y preparatorios (suministrarles nabina, tila, adormidera, medicamentos para camuflar nasalidades, etc.). La condición indispensable para que se pueda hablar de educación negativa es que se produzca una intervención voluntaria del criador tendente a la alteración de los distintos factores o procesos que en origen de forma natural existiesen y que esa modificación se efectuase con el ánimo de interferir en el desarrollo congénito del pájaro, con la única finalidad de presentar los pájaros obtenidos mediante esa técnica negativa a concursos.
A los condicionantes arriba indicados se les pueden aplicar una serie de excepciones, que variaran de unas zonas geográficas a otras y que se fundamentaran básicamente en las condiciones medioambientales de éstas , o en cuestiones tan claras como por ejemplo la separación de animales enfermemos o con canciones imperfectas, etc.
La linea que delimita el empleo de técnicas de educación negativa o la mas natural de la no educación es muy difícil de fijar, y para ello habrá que valorar en cada caso el grado de modificación que se lleva a cabo, su duración en el plano tiempo/espacio, la voluntariedad y consciencia de realizarlo para modificar los condicionantes iniciales o de camuflar un error, etc., con la finalidad primera y ultima de presentar dichos ejemplares a concursos.
A los condicionantes arriba indicados se les pueden aplicar una serie de excepciones, que variaran de unas zonas geográficas a otras y que se fundamentaran básicamente en las condiciones medioambientales de éstas , o en cuestiones tan claras como por ejemplo la separación de animales enfermemos o con canciones imperfectas, etc.
La linea que delimita el empleo de técnicas de educación negativa o la mas natural de la no educación es muy difícil de fijar, y para ello habrá que valorar en cada caso el grado de modificación que se lleva a cabo, su duración en el plano tiempo/espacio, la voluntariedad y consciencia de realizarlo para modificar los condicionantes iniciales o de camuflar un error, etc., con la finalidad primera y ultima de presentar dichos ejemplares a concursos.
Estos factores de corrección negativa servirían para que los primeros esbozos de canción que emiten los pollos de canario -desemboquen tras un determinado periodo de tiempo en el que dicho repaso acabe completamente cristalizado en su canción de adultos- en una canción sin notas continuas o defectos, es decir con predominio exclusivo de notas discontinuas y carentes de éstos, por lo que no seria una enseñanza marcada por factores positivos externos sino todo lo contrario, ajustada por correctores negativos.
Esto no quiere decir que si la predisposición genética de un pájaro que no ha sido sometido a un proceso positivo de aprendizaje es la de emitir un determinado tipo de giros, o presentar ciertos defectos, los factores de corrección negativa puedan evitarlo en su totalidad, pero si ejercerán una influencia negativa que los enmascarará, desvirtuando de forma inexacta la calidad genética que el animal pudiera atesorar.
Con ello se pretendería dirigir en un cierto sentido negativo la aparición de caracteres no deseables, función primordial de todo el conjunto de medidas que conforman la educación negativa.
Todo ello parte de la base de condicionantes primarios fundamentales, basados en una estricta selección genética que se exprese en un determinado fenotipo y en otro tipo de condicionantes de tipo secundario, entre los que podríamos incluir el amplio abanico de circunstancias de cualquier índole que se escapan al control o desconocimiento de los distintos sujetos que intervienen en el proceso.
Por eso entiendo que en el caso de que se produjesen alteraciones al desarrollo natural de los pichones, mediante la constante modificación de los factores originarios del proceso, es más correcto utilizar el concepto de educación negativa que el hasta ahora empleado de forma mayoritaria, de no educación.
Para finalizar, mi opinión personal es que el ideal que debería presidir todo criador de canarios discontinuos es el que no se apoya en sistema alguno, ya no de educación positiva, algo que es erróneo a todas luces con el planteamiento que debe presidir esta forma de entender la canaricultura y que me atrevo de calificar, para el caso concreto del canario discontinuo, de faltar a la verdad y a la historia, sino también del que se ayuda de correctores negativos, si bien aún en esta fase tan primaria en la que nos encontramos , la utilización de factores de corrección negativa puede ser asumida en algunos casos y circunstancias.
2009 Pedro Mata.
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