Si sucede al contrario, que uno es cura antes que monaguillo, pasa lo que pasa, que cuando hay toro no hay torero.
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viernes, 29 de noviembre de 2013
HORA TERCIA
Si es que ya lo explica muy bien el refranero español: " Hay que ser monaguillo antes que cura". Por eso, cuando uno ha sido monaguillo antes que cura, sucede que cuando hay toro hay torero.
Si sucede al contrario, que uno es cura antes que monaguillo, pasa lo que pasa, que cuando hay toro no hay torero.
Si sucede al contrario, que uno es cura antes que monaguillo, pasa lo que pasa, que cuando hay toro no hay torero.
miércoles, 27 de noviembre de 2013
VENCER O CONVENCER.
" Se piensa que lo justo es lo igual, y así es; pero no para todos, sino
para los iguales. Se piensa por el contrario que lo justo es lo desigual, y así
es, pero no para todos, sino para los desiguales."
Aristóteles.
Podría encabezar este texto haciendo alusiones a términos como raza,
especie, evolución, selección natural, selección artificial, etc., pero en
un texto que pretender alejarse de conceptos puramente técnicos e
intentar pertenecer a la categoría de político y social, creo que éstos sobran.
Al respecto, solo me gustaría apuntar la siguiente pregunta y
hacer una reflexión.
¿El termino raza es un proceso biológico objetivable o es una creación
artificial del hombre?
Que definiciones son más acertadas, aquellas que hacen hincapié en el
animal, distinguiendo una raza de otra por las diferencias medidas de forma
objetiva de variados aspectos o caracteres, tanto cualitativos como
cuantitativos, o aquellas que dan mayor importancia a la labor del hombre en la
manipulación de tales aspectos y su poder de decisión a la hora de ser los
responsables de su nombramiento y reconocimiento oficial como tal.
Se ha escrito mucho y bien acerca de la evolución que ha llevado este canario,
sobre sus posibles orígenes, aventuras y desventuras hasta hoy; sería
recomendable que en la medida de sus posibilidades toda la persona que intente
abrazar esta rama de la canaricultura, leyera por lo menos una vez en la vida
los llamados artículos históricos, prestando especial atención a los escritos
por D. Antonio Drove Aza y D. Rafael Martinez Bouzo.
De aquel primitivo pájaro de Vic (Barcelona) hasta nuestros días ha llovido
mucho y fuerte, incluso en ocasiones de forma torrencial, arrastrando con ello
las ilusiones y el esfuerzo de una gran mayoría de canaricultores que han visto
frustradas sus esperanzas de ver luz al final del túnel, es decir, de divisar
como su afición se asentaba sobre bases comunes, que hicieran que si bien es
cierto que hay diferencias entre las distintas formas de ver la evolución
artificial que los distintos grupos sociales han planteado dentro de sus
respectivas asociaciones culturales, grupos de amigos, etc., todo ello se
pudiese agrupar bajo una denominación que tendría como común denominador al
canario de canto discontinuo.
Actualmente existen dos posiciones contrapuestas dentro de la canaricultura
de canto discontinuo, derivadas del reconocido como canario timbrado español,
de sobra conocidas por todos. Cada uno cree tener su parte de razón, bajo
sus criterios de objetividad, si es que tal objetividad existe,
en cuanto que implica ser el portador de la verdad absoluta, una verdad que yo
entiendo que con el paso del tiempo ha sido corrompida,
distorsionada, al ser interpretada por el hombre para adaptarla a sus gustos y
criterios personales. Es en ese estado mental donde radica la dificultad, pues
para ello tendríamos que desprendernos de nuestros prejuicios e intentar ser
neutros e imparciales, algo muy difícil de poner en práctica, pero no
imposible. Como bien expresa la siguiente cita," no hay peor fracaso que
no volver a intentarlo”.
Es algo obvio y palpable a pie de calle o de cabina, si uno comente la
osadía de ir a un concurso no afín a sus gustos personales, el sufrir los
distintos puntos de vista que existen por todo lo ancho de la geografía
española en referencia a lo que debe ser un canario de canto discontinuo, sus
cualidades y defectos, lo que es bueno para unos, lo es malo para los otros, lo
que es valorado como positivo por unos, es valorado de forma negativa por los
otros, pero ello no es óbice para que se llegue a
una solución consensuada y única.
No sería fructífero ni efectivo el buscar aquí las causas y los motivos que
han llevado a este desencuentro entre aficionados, pues entiendo que no
servirían para solucionar este entuerto, y que lo mejor es mirar al futuro, ese
futuro que se va, con renovadas miras, pues aunque con dificultades, todavía a
es posible una solución que contente en mayor o menor medida a todos.
Pero no por todo ello se puede negar la existencia de ciertas y claras
diferencias, bajo mi punto de vista más culturales que técnicas, y que estas
diferencias, las técnicas y metodológicas, bien se pueden intentar salvar con
la creación de unas normas comunes a todos que las incluyan, y unas reglas
claras de juego que sean aceptadas y respetadas por todos. Imaginemos que al
igual que a día de hoy existen dos tendencias enfrentadas en cuanto a su
concepción de lo que debe ser un canario discontinuo, mañana surgiesen
otras, que quisiesen impregnar esta forma de entender la canaricultura con otro
tipo de pájaro en el que las diferencias existentes con los actuales, fuesen
similares a las que ahora nos afrontan, y que éstos, poco a poco fuesen ganando
adeptos; esto se convertiría en una torre de babel, en la que al final los
perjudicados seriamos los aficionados y todo podría acabar con la creación de
reducidos y minúsculos grupos, que dado su tamaño y especialización, si se
radicalizasen, podrían llegar al estado final de lo que hoy conocemos como
canario de canto discontinuo, es decir, a su extinción, por
aburrimiento, cansancio, desinterés, etc., de los criadores.
Si lo que verdaderamente queremos es que esa evolución cultural y positiva sea sólo eso, y con ella se pueda avanzar de forma más rápida y efectiva para
la consecución de unos fines mayores, para hacerla bien, deberá hacerse entre
todos. Realmente las distintas denominaciones que se utilizan para identificar
al canario de canto discontinuo solamente indican a qué registros o federaciones
pertenece o puede pertenecer éste. En base a todo lo anterior, cabe afirmar que
la raza del canario de canto discontinuo es el propio canario de canto
discontinuo en su pluridimensionalidad más absoluta, pero que aunque tal, hay
que intentar delimitar o acotar mínimamente, por una cuestión de higiene
social.
Una de las cosas que me fascina de este animal es su dinamismo, su fluidez,
el hecho de intentar que aunque el canario de canto discontinuo sea siempre el
mismo, es decir ausente de notas continuas, éste está formado por canciones
siempre nuevas, que llegan y se escabullen con rapidez; el hecho de que de un
año a otro aun siendo el mismo tipo de canario, son otras notas las que están
naciendo y somos nosotros en parte también los que estamos cambiando. Esa es
para mí una de las principales características de estos animales, que aunque
nosotros en nuestras disputas internas intentemos utilizarlos como
contrarios, oponiendo un cierto tipo de notas a otras, es algo que su propia
naturaleza se encarga de negar.
Al respecto de todo cuanto acontece en los ámbitos federativos, para mí
solo es criticable un aspecto de éstos, pero no de algo en concreto, sino de
todos los que en la actualidad pululan por el amplio espectro de la familia del
canario de canto discontinuo, como es la sumisión que entre todos hemos debido
al poder establecido por unos parientes lejanos de nuestra forma de hacer, unos
dirigentes políticos que siempre nos han visto como la familia pobre y pesada a
la que debían de soportar, es decir, unas organizaciones tanto nacionales como
internacionales donde la magia del color oscurecía a la imaginación y sutileza
del canario de canto, y donde para hacer valer nuestros intereses hemos tenido que mendigar caricias. Teniendo siempre nuestras espuertas cargadas de razones, nuestro distanciamiento, que a crecido a diario, ha hecho que uno de nuestros peores defectos hayan sido nuestras virtudes a medias, y el no saber vendernos de forma unitaria, por lo que al final, nos hemos tenido que regalar. Por eso, mientras no seamos capaces de crear esas
estructuras federativas o asociativas, ya no solo a nivel estatal, sino más
importante, internacional, en las que nosotros seamos los verdaderos artistas
principales, y decidamos nosotros mismos sobre lo que es mejor o peor, seamos
responsables de nuestros aciertos y errores, no dejaremos de ser lo que somos
en la actualidad, actores de una tragicomedia de serie B, en la que sé que
mantienen disputas por decidir que fue antes, el huevo o la gallina, cuando en
la realidad ni el huevo es todavía gallina, ni la gallina ha puesto aun ningún
huevo y quien tiene que decidir tal cuestión no es alguien que entienda de
huevos o de gallinas, sino de lobos y de corderos.
Al final de esta historia, el grupo con más poder político saldrá airoso en su intento de llevar a la práctica tal o cual cuestión, pero con esa imposición y respaldo de ese poder que tiene la fuerza suficiente para que sus decisiones se cumplan, no se habrá solucionado nada de nada, y esa decisión aunque sea formalmente valida y haya contado con los requisitos y exigencias establecidas por las reglas que actualmente rigen, su nacimiento carecerá de verdadera validez, ya que habrá nacido sin contar con la fidelidad suficiente, será formalmente valida, pero socialmente carecerá de ese apoyo necesario de la familia del canario de canto discontinuo, ya que no coincidirá con la exigencias de una parte fundamental del todo; no se trata de contentar a todos por igual, sino de intentar dar una solución real al problema planteado y no de poner un parche que haga que las cosas sigan igual o peor, y la pregunta a hacerse una vez haya ocurrido esto, seguirá siendo: ¿ ha salido con tal decisión beneficiada o perjudicada la canaricultura de canto discontinuo?
Al final de esta historia, el grupo con más poder político saldrá airoso en su intento de llevar a la práctica tal o cual cuestión, pero con esa imposición y respaldo de ese poder que tiene la fuerza suficiente para que sus decisiones se cumplan, no se habrá solucionado nada de nada, y esa decisión aunque sea formalmente valida y haya contado con los requisitos y exigencias establecidas por las reglas que actualmente rigen, su nacimiento carecerá de verdadera validez, ya que habrá nacido sin contar con la fidelidad suficiente, será formalmente valida, pero socialmente carecerá de ese apoyo necesario de la familia del canario de canto discontinuo, ya que no coincidirá con la exigencias de una parte fundamental del todo; no se trata de contentar a todos por igual, sino de intentar dar una solución real al problema planteado y no de poner un parche que haga que las cosas sigan igual o peor, y la pregunta a hacerse una vez haya ocurrido esto, seguirá siendo: ¿ ha salido con tal decisión beneficiada o perjudicada la canaricultura de canto discontinuo?
2013 Pedro Mata.
domingo, 24 de noviembre de 2013
EL QUINTETO BLANCO.
Como ya deje escrito en otras ocasiones, esta parcela de la canaricultura, tan desconocida para el gran público y tan exigente y difícil de poner práctica para los aficionados o apasionados de la misma, y todavía más, de alcanzar ciertos niveles de calidad, está llena de falsas mitificaciones que han sentado cátedra, y que de tantas veces que se han repetido, han llegado a penetrar en lo más hondo de la forma de pensar y de actuar de la gran mayoría de los canaricultores que conforman la familia del canario de canto español discontinuo.
Una de ella versa sobre la utilización de canarios silvestres en los programas de cría, y sus posibles virtudes o defectos, pensando en el corto o largo alcance; esto será motivo para otras reflexiones.
En este texto quiero incidir en la proposición cargada de negatividad, y argumentada sin una base previa, sólo de oídas, defendida por ciertos sectores, acerca de los canarios de canto español discontinuo y el color del plumaje, distinto al verde, en el que se podrían incluir tanto los amarillos, grises, blancos y cuantas otras variedades de color tuviesen cabida en el actual código de canto, que dadas las escasas limitaciones en el mismo, bien podrían ir desde un ágata opal, pasando por un verde pastel alas grises, hasta cualquier otra variedad que no entrara en contradicción con el código actual.
No he de negar mis prejuicios iniciales hacia este tipo de trabajos y la contradicción y carga desfavorable con la que los inicie hace unos años, pensando que dada la imposibilidad de llegar a buen puerto, el intento se iría como vino, es decir de forma casual, pero llegue a la conclusión de que mas que casual, seria como casi todo, es decir causal, y perfecto o imperfecto.
Todo empezó hace unos años, tras un viaje a mi querida Zaragoza. De regreso, como habíamos hecho en otras ocasiones paramos a saludar a un viejo amigo, D. Antonio Raja Morales. Pues bien, ese día mi hija Paula, advirtió la presencia de un canario de color gris, que cantaba en el aviario de éste, y se quedó tan ensimismada en su color y en su canto, que decidió pedírselo para comenzar ella a ser criadora de canarios de canto. Todo comenzó así, como un juego de niños, la ilusión de una niña por comenzar a criar y los deseos de un padre de poner en práctica ese ilusionante proyecto en común.
Comenzamos a estudiar el pedigree de dicho animal y dibujamos sobre el papel un proyecto a largo plazo, para en unos tres o cuatro años, exprimir el gran potencial que le presuponíamos y transformar aquel canario primitivo en un digno ejemplar de canario de canto español discontinuo. Estudiamos y observamos su canto, forma de emisión, defectos, virtudes, líneas de sangre y cuáles eran las cosas a mejorar y cuáles eran las que podían empeorar si tomábamos uno u otro camino.
Es en este momento inicial del proyecto, donde entra en liza la inestimable ayuda de dos grandes canaricultores y amigos. A cada uno de ellos les explicamos lo que nosotros entendíamos que debían aportar al proyecto, pero siempre desde el respecto a que ellos aportasen sus ideas y sugerencias, y como no, sus pájaros, que eran, en lo que se sustentaba aquel boceto inicial que un día plasmamos en una hoja en blanco y que era el fiel reflejo de una ilusión. Estas dos personas son, D. José Ángel García Rodríguez, de la Peña de Canaricultores del Norte, de Santander y D. Daniel Mata Abenza, de la Peña de Canaricultores del Segura, de Murcia; ellos dos serian, junto con D. Antonio Raja, mi hija Paula y yo, el inicio de un quinteto en blanco, un quinteto que si todo salía según lo previsto, aunque conscientes de las dificultades y contrariedades que surgiesen en el camino, llevarían a buen lugar las ilusiones de una niña de cinco años y se iría aumentado de forma exponencial en el futuro. Seria por mi parte un grave error no mencionar en este escrito de agradecimiento, los nombres de algunos de los criadores que figuran tanto en los canarios iniciales como en otros de los que han participado en esta apasionada apuesta por creer en la canaricultura en MAYÚSCULAS, unos de forma consciente y activa, y los otros de forma mas involuntaria y pasiva, pero todos entusiastas de los buenos pájaros, como son entre otros, D. José Antonio Falagan , así como a todos los componentes de la asociación Peña de Canaricultores del Norte. El trabajo a grandes rasgos fue el siguiente. Partiendo de aquel canario gris primitivo, no en origen, aunque si en cuanto al lugar al que debería llevarnos, propiedad de D. Antonio Raja, impulsor junto con mi hija de este caminar sobre aguas de ilusión, se cruzó en primera generación con una hembra verde, procedente de Santander, que debía aportar al cruce, el largo repertorio de sus progenitores, su cuidada y afinada voz, y sus tonalidades. Intuíamos algunos posible rasgos no de nuestro agrado, como eran la precipitación en la emisión de la notas y demasiada presencia de la de la vocal “I”; pero en general salió bastante mejor de lo esperado. El segundo año se seleccionó por sus cualidades y color, un macho de color gris, hijo del cruce anterior y se cruzó con una canaria de color verde propiedad de D. Antonio Raja Morales, procedente de pájaros de Murcia. Con la inclusión de esta línea de pájaros buscábamos en unos años darles una nota de espectacularidad, dificultad y matices, que fueran capaces de poner en suma dificultad a los incrédulos, acerca de la calidad de éstos y de aquel elemental y primordial gris, que si bien creo que no presentaba la calidad a la que se ha llegado, era un muy buen punto de partida. De ese cruce se seleccionó una hembra blanca, que al año siguiente se cruzó con un macho de color amarillo, propiedad de D. Daniel Mata Abenza y al año siguiente, un hijo de este cruce, de color blanco, se cruzó con su abuela, la canaria verde de D. Antonio Raja Morales. Este ha sido a modo de resumen el proceso seguido en la obtención de los pájaros que han nacido en casa este año, explicado de forma muy sencilla, a modo de breves y precisos datos, que puedan ayudar al lector a hacerse una composición lo bastante real sobre los mismos.
Supongo que no es ni el primero en realizarse, ni será el último, pero viendo el trasegado y revuelto mundo federativo que nos ha tocado vivir, creo que es conveniente y necesario la exposición pública de este tipo de proyectos, como lo es, y para mi mucho más importante, lavar la imagen y elevar al altar, por los beneficios que nos aporta, la utilización de líneas de canarios silvestres perfectamente depuradas y trabajadas en nuestros planes de cría.
Sería una estupidez por nuestra parte negar que durante los años que han transcurrido hasta hoy, no haya habido que desechar varios ejemplares por diversos motivos y problemas, o que en algún momento haya habido que variar lo planeado en un primer momento, por la muerte de alguno de ellos, etc., pero al final, como en todo, lo que cuenta es el resultado, no final, pues en este caso estamos todavía en un estado intermedio, aunque y por muy diversas cuestiones, a partir de este momento habrá que plantearse muchas cosas acerca de él, por lo que nos quedaremos valorando el presente, es decir, estos pájaros, que desde nuestro punto de vista pueden dar ánimos a otros compañeros que estén embarcados en proyectos de esta magnitud, pájaros que con sus virtudes y defectos, creo a día de hoy, han alcanzado ya una calidad aceptable y que pueden llegar todavía mucho más lejos.
Sería igual de estúpido negar la dificultad del mismo, pero esto es solo parte de esta forma de entender la canaricultura de canto, o no es igual de difícil, y se pueden dar los mismos problemas, errores o, equivocaciones, en la creación de una estirpe de canarios de canto de color verde.
Paralelamente sería igual de injusto llegado el momento de valorarlos, si se diese el caso en un concurso o por parte de los aficionados, el tener con ellos algún tipo de predisposición positiva, por el hecho de las dificultades que entraña su cría y evolución, o por su color; como en todo, la labor selectiva de los jueces o los aficionados en su criterio de selección debe de estar presidida por la palabra derecho, es decir, acomodarse a las normas establecidas y darle a cada uno lo justo.
Sólo me permitiré un par de consejos acerca del mismo, para intentar hacer las cosas moderadamente bien, y que se pueden adaptar a muchos otros aspectos de nuestra forma de ver y de hacer canaricultura. El primero sería este, que se transmite en mi familia de generación en generación: “en la vida el problema no es ser tonto o ignorante, pues eso es algo que tiene solución con tiempo y esfuerzo, el problema es ser tonto o ignorante con prejuicios, y eso es algo que no tiene solución”. Y el segundo, sería que gran parte de este tipo de proyectos, o una parte sustantiva de ellos, debe acabar en la pajarearía, lejos de manos inadecuadas, hasta que tras el paso de muchas generaciones consideremos que ya esta a la altura suficiente para ser presentado al publico.
El resultado final de todo este trabajo, lo podéis apreciar en los dos vídeos, que reflejan bastante bien la calidad de estos pájaros, aunque como siempre he dicho, por muy buena que sea la grabación de audio o de vídeo, siempre desmerecerá la verdadera calidad de los pájaros que en ella actúen, que incluiré en el blog, anillas 17 A46C 2013 (pinto blanco) y 32 A46C (pinto amarillo), criados por Paula Mata Sánchez A46C, de la Peña de Canaricultores del Norte.
Saludos,
2013 Pedro Mata.
sábado, 23 de noviembre de 2013
HORA TERCIA.
No entiendo el por qué de si entre los distintos grados o denominaciones que se le asignan al canario de canto discontinuo, todos tienen una armonía común, como es la ausencia de notas continuas y otras, que se vinculan entre sí en un mismo plano, no es posible la comunicación total entre todos ellos; pasar de la critica de la sospecha en que estamos instaurados a una critica mas productiva.
Seria mucho mas fácil si para unir todas las fuerzas en una misma dirección, nos liberasemos de nuestros esquemas sociales y culturales y nos emancipáramos de los prejuicios que ellos conllevan, muchos de los cuales y sin nuestro consentimiento nos han sido inculcados desde que entramos en esta afición. Creo que esta actitud seria mucho mas constructiva que la actual, que lo único que hace es que cada cual lleve el agua a su molino.
jueves, 21 de noviembre de 2013
martes, 19 de noviembre de 2013
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